viernes, 12 de agosto de 2011


EN EL UMBRAL DE LAS LETRAS Y EL DESTINO
A Juan José Arreola.

Ingenioso Hidalgo
de la mancha protegido,
Asunción perseguidora
de aquellos que se dicen libres.
Canto silencioso de nuestra
Sentencia sucesiva,
De pensar que hoy más que nunca
Pensar se convierte en acto sobrenatural.
Ciencia pagana,
Ciencia imaginaria,
Ciencia relativa
Que descifras  torbellinos,
Descíframe, que no te cuesta nada.
Soy luz entre ciudades y el amor que se desangra.
Soy el descanso de mis músculos después de amar.
Al escaparnos de nosotros mismos,
Todo es siempre regresar a casa,
Camino de primera vez con hojarasca,
Con humo de las cloacas,
Calles que se tornan fiesta y fuga de carteras,
Lugares que podría no haber dejado nunca.
Amor de mujer mulata,
Con delantal y orgullo al cielo,
Nube incandescente de siete costales de agua aclara.
Poderoso caballero
De sonrisa en desaliño,
Visionario del futuro,
Eslabón perdido entre las letras,
Acaso convertido en mago,
Cuéntame tus nombres.
Cuéntame la historia de las piedras,
De los dones,
De los hombres vueltos piedra.
Tus cuantos de misericordia
Alumbran  las torres de mármol, de plata.
Seremos contigo al fin todos unidos,
La razón y la justicia,
Las letras que sin dudar nos subestiman.





NADA
Los brazos protestan, que alguien le diga a este dolor que hoy no se trabaja.
Aviso al mundo exterior, al más allá, cual botella al mar,
Que me encuentro ausente desde hace diez minutos.
Los días pasan de largo, absurdos, lentos, derramados sin decir nada.
Alguien desconocido, un ente femenino,
Buscando tomar en mis adentros la presión del aire
Musitó bajo mi almohada una clave de silencio.
¿Porqué no escribir que nada encanta?
Me duelen los huesos,
¡Me titilan!
No hablo, será entonces vaticinio de bonanza,
Yo digo que se vive, vive y vive hasta que el cuarto donde vive
La paciencia de derrumba,
La sucursal del optimismo ha sido evacuada.
Me dispongo a escribir, quien me lea pensará que es por amor,
No, mi corazón tiene una fuga de esperanza,
Se escapó.





POR TANTO…
Yo como hombre reinvento el camino,
Los resultados entonces son denuncia de mi ensayo,
De la búsqueda de coexistir.
Aparecen la vida, los signos zodiacales y las matemáticas
Que nunca mienten, todos a su parecer dicen verdad,
Todo por un solo boleto.

La fuente inagotable de las letras y el destino,
Lo subjetivo de las cosas, lo llevadero del existir,
La válvula de escape hacia la realidad.
Hombre galgo, intenso bonachón,
Que sabe más amar que administrarse,
¿Y qué?
En las sociedades de tercera es natural.

Administrar en mí la duda,
La avaricia de mis pensamientos,
En el amor y la enfermedad entre ellos y yo,
Hasta que la muerte nos amarre.
Es la existencia solo momentos,
Una sucesión  de instantes el vivir,
No es solo contable el sufrimiento,
Sufrible se torna el existir.


Busco las caretas del decir,
Del poder decir,
Del espasmo del que dice sin poder,
Del poder decidir,
Nunca decidir por el poder que oprime,
Que aplasta, que envenena.
No engañes nunca al que calla
Con el poder de la palabra,
Que si el hombre calla no será por nada,
No dice solo el que habla,
Dice también la batalla.

El mismo, él orden de las cosas,
Él su laberinto,
¡Que viva el signo igual!
No resultado de algoritmo,
Igual de humanidad.

jueves, 11 de agosto de 2011


SOLILOQUIUM

En este ligar el canto de los grillos hace más gruesos los hilos de la soledad.
Cada noche me recuerda el nombre y el cuerpo
que antes vio mi ansia fusilada.
Los borrachos sin más talento que los grillos, cantan.
¿A dónde ha ido el impulso de escribir?
Escribo para vivir, para sobrevivir.
En esta noche de estrellas escribiré lo que sea, escribiré lo que soy.
Triunfa mi espíritu esta noche  sobre los ruidos
y la enemistad del hombre.
Hace frío, lo que ven mis ojos es fotografía de lo que habita afuera,
Uno de los tantos ojos  y oídos que conserva mi cerebro
Proporciona paz a lo que escucho, paz, demasiada paz, poca luz, ansiedad.
A dónde fue tu cuerpo que tanta falta me hace entre la risa de la gente.
¿A dónde está la gente que confiaba en mí?
Escribe mi diestra mientras la otra quita la mordaza de mi aliento, ya no escribe.
¡Emerge corazón y angina de mi espasmo!
¡Grita otro de mí para escucharte!
¿Acaso estás aquí?
Habré de dormir para escucharme,
Las gentes afuera maldicen, juegan a quererse,
Cerraré los ojos y me ordenaré dormir,
Tal vez pronto amanece.
Diestra y ambidiestra buenas noches,
Descanse en paz, otro de mí…

UN LUGAR COMÚN
Hay un lugar común entre tú y yo, en donde todo lo dicho en nombre del amor
ha cobrado vida.
Será tu alcoba, será la mía....
Los árboles inclinan su rostro ante la belleza fatal de tus párpados fijos,
cual si fueses rey o mercenario y hacemos de una noche de luna
un paraíso de averías sobre tus manos, somo si te conociera de años.

EN UNA MAÑANA DE ABRIL…

El silencio de mi corazón
Que aun despierto
Se defiende altivo.
La justa cerrazón matrimonial
De la injusticia tribulada.

Son muertes ajenas
Lo que despide el destino del hombre,
no son finanzas ni la espera
De la luna llena,
En mi se vierten serenos
Los llantos del artista incomprendido
Y las esperanzas que se sufren.

Soy un trozo de alambre recocido,
Una estrella lejana manejada
Al arbitrio en la arrogancia,
Con la voluntad de cuero para amarla.
¡Qué sería de mí!
Sin esa voz discreta que me dicta,
remanso de aguas turbulentas.

Sin el latido de vivir
¡Que sería de mi!,
Sin la sonrisa burlona
De una niña inocente que seria de mi,
Que seria del presente
Sin la furia pasional de lo que fueron antes,
Antes de todas las edades
Devastadas por el hambre,
Antes de estas sociedades
Derramadas como amantes
Que se funden sin amarse,
¡Qué tristeza, que derroche,
¡ tanto lastre!
Canto mi alabanza a la aurora matutina
Que me da de su esperanza
Si me miro desde ayer entre
Los hombres que son espejos,
Y damas que son ventanas
Que se abren para recobrar aliento.

Llamo a convertir en mito
Al que se esfuerza y trabaja,
Al que suda con el tiempo
Las palabras.

Soy artista, soy juglar,
Varón de la alharaca,
Víctima de la mejor tertulia,
Prófugo de la poesía escuálida.
Soy una sensación de dolor
En plena madrugada,
Hermano de otras muertes
Y otros dolores,
Del dolor del cáncer de amor.

Si a cada hombre de dolor sufriera
Con la pena ajena,
Si por cada vida que destruye
Jirones de la suya misma recogiera
Se empeñaría la razón en abrazar
en versos delicados
a las flores,
flores en música labradas.

Me duelen las manos,
todas las extremidades,
Sufre en mi corazón
cada lagrima de sangre,
sufre en la avaricia,
la avaricia que ignora
a los que mueren de hambre,
a los que tienen frío.

Vaya mi llanto
Y una ofrenda de colores
Para aquel que enfermo disminuye,
Vayan mis notas de guitarra
Para aquellos que ahora cautivos
De la soledad o la mano del hombre
Se preguntan si será este un nuevo día.

Vaya el abrazo de todo mi ser
A los niños que laten
En el vientre de una madre,
Vaya esta poesía que germina
Que se mueve y desespera
En la emoción fecunda
De escribir una mañana de abril
La brisa matutina que me embriaga.






miércoles, 27 de julio de 2011

SIN UNA OBSESIÓN DE TI

Sin una obsesión de ti, sin nada que produzca divagar,
sin un respiro de tu paz y la idea que se mece entre tus ojos,
todo es resistencia todo es demandar.
Sin una canción  lenta y subliminal que hable de los campos,todo será inútil,
todo falsa paz.
Sin el sonido de tu voz en mis poemas todo será escribir,
escribir y nada más, sin decir ni soñar.

Sin el concierto de tu risa a lo largo del tiempo seré solo arrugas y un montón
de años, queriendo muchas veces nunca despertar.


KARENIZA

Dicen que los poemas se construyen
con el tiempo, otros dicen que brotan de la nada,
en una especie de big- bang.

Yo la pienso por la noches,
acaricio una hoja de su recuerdo
que guardo bajo la almohada antes de dormir.

La imagen inerme de su faz,
es fortaleza a mis arrestos, me estruja.
Relámpago en la colina más alta del mundo,
larga tempestad.

Ella es el origen de mis vuelcos,
de mi ansia y no dormir,
soy el que recoge  sueños, muecas.

El hombre que hace de un atisbo de sonrisa
un arcoiris, el  que transforma la unión corporal
en vasta frenesí, bajo una noche de estrellas.

Luz de luna, sol de todos los días,
yo respecto a ti, al igual que al sol,
no debería amenazarte, pero necesito tu calor.

Sirva este poema enamorado
para decir sin decir los que a mi boca embriaga,
que mi amor irreverente en colosal arrojo
puede ante tu piel abalanzarse.

Llevo tu amor atravezado en tus sentidos,
no conocí amor tan azaroso,
será que el sortilegio a mi alma no concierne.

La quiero con el claro de la luna,
se ha metido en mis labios,
no seré yo quien ahogue, cual ánima nocturna
la fuente del deseo, corazón de los serenos.

El aire del norte se escabulle entre tus manos,
¡Que lindas tus mejillas de arrebol!
será que a las fuerzas naturales son ajenos
será que no seré la luz que tu pupila reflejó.

La he visto caminar descalza entre luces,
de noche, bailando la danza de las aves,
la modernidad no escapa a su derroche,
te deshace, nos hace caer de la mano
de un gigante a la desgracia de no verte.

No mires así a los hombres, dulce Kareniza,
no alimentes con miradas su arrogancia,
quieta, ve despacio entre las calles.
Abre los ojos del alma, lo más hermoso del amor
es aquello que nunca ocurre, que nunca acaba.
COMPÁS 

Puedo ser de ti una ilusión fallida  sin recelo y puedo ser arena
desastrosa que estalla en los relojes mudos indefensa.
Puedo ser canción acompasada  que se mece en tus oídos,
pero nunca en tu memoria, escúchame en el bullicio lleno de gritos.
Si fuese poema el cantautor me habría escrito en una noche de tangos,
de tango nací.
Anda, que Gardel si me conmueve. 
Dime tú y háblame de notas, no de gritos,
de voces que nadie entiende y de lenguas, bailemos, ¿Puedes?
que la gente al contemplar dirá que estamos locos.
Tu rostro gentil me dará la bienvenida  y me tomará de la mano en lo alto
con una risa.
La niebla me será ajena tanto como el cuerpo en las noches de lluvia.
Soy un caballero que se bate en hambre por la sensación
fatal de tus caricias, nadie como tú.
Estamos mirando el uno dentro del otro 
con una mirada de primera vez.
Yo, cortés como nunca, tú hermosa como siempre,
seremos la dicha que pueda gritarse,
yo solo acierto a decir te quiero, tú solo me observas y sentencias;
dígame en verdad, no me mienta usted.
Quiero escuchar dentro de mí, suenas a violín,
y hay en mi memoria un bosquejo a mano alzada de tu voz,
suenas a grito ensordecido y suave, dulce violonchelo.
  
No me hable despacio ni abuse usted de mí, que con un esfuerzo suyo
se duplicarían mis cantos.
Saca tu mano de mí que detrás del hombre se  saltar el alba,
no debe serte extraño.
Así seremos nosotros a través de los años,
luz que baña los techos de madera, flaca y extendida.




TIEMPO AMOROSO

Veo tu rostro en las estrellas, estrellas que el canto alegórico del grillo disemina en
reflejos de tiempo para recordarte.

Fuiste remembranza incierta de esa parte aventurada de mi que escribe en
desenfreno, cascabel de voz trémula que explota en mi garganta
tras los pasos gigantescos de tu huida.

Aquel que desconozco  en mí ha mencionado en el canto de las aves 
que la felicidad entrará hasta mis sábanas con el rocío de la mañana, mis pulmones
cual náufragos la abrazarán  para respirar el aire frío de sus estepas.

Si envuelvo para ti en un beso fallido todas las palabras y los versos
de las humanidad, resonaría tu voz pronunciando frases insólitas y mi ánimo,
tal como mi orgullo se vería atropellado, pasarás sobre ellos sin mirar siquiera.

Y me dirás te quiero con aire de buenos días, y me darás un beso con sabor a buena noche,
y me dirás te esperaré siempre con aire de hasta mañana, no es fácil como verás, quererte.

Mi amor, sin más insignia que un trozo de papel hecho jirones, agitado por el trueno
navega sigiloso por las aguas instantáneas de tu olvido,
puedo verte entre las olas,
sobre las claras arenas de tu isla.
Espero una señal de tu imagen  ribereña  para nadar hacia ti sin recibir nada a cambio,
desde hoy y para siempre.
  
UN AMANECER SIN TI


El viento y el donaire se respiran
siempre sobre el  árbol adusto de mis patios,
algo ocurrió en el momento,
una fricción de luz incandescente.

Mis párpados se abrieron
buscando el día, era ya de noche
y  sentimos miedo, cuerpo y alma.

Estaban mis  párpados cerrados
y tú en ellos pintada de acuarela.
te va mejor el tono oscuro,
aduje, sin saber lo que decía.

Al despertar se entreabría la puerta
dejando ver a contraluz  tu figura hacerse menos,
es más que eso, es tu cuerpo aún en sueños
surcando la humedad de los pasillos.

Es la humedad del campo,
o eres tu el olor a heno,
a madrugada de invierno,
a instinto largamente sometido.

Al abrir mis ojos estaba claro,
se hizo la luz en ellos silenciosa.
Ni una huella habiá quedado de tus pasos,
en la sombra redentora de mi almohada.


miércoles, 20 de julio de 2011

S.O.S

Lo traigo aquí, lo traía aquí, recuerdo - no sé si era un sueño-
pero recuerdo que estaba hecho de carne, no tenía reflejos y estaba enfermo de amargura.

Está tirado quizá debajo de la cama, muerto en el hospital o tendido entre los tubos
de un edificio en ruinas.

Era mi poema, no era aún, estaba por ser,
pero era tan mío...
Si lo encuentras en las calles no lo abras instinto.
Pon una gota de llanto derramado por aquello 
que perdiste y te será dado
más exacto que las manecillas de un reloj cuadrado.

Siémbralo en las azoteas de los que sufren 
y lo escucharás cantar  al ritmo de la luna llena,
maldice mi nombre res veces mil antes del amanecer
y te será tuyo, por haberle perdido.

Llévalo envuelto en tu regazo,
 ! No me escuches!
debe estar por aquí, en un zapato,
en la madera que dibuja el arco,
será que se escondió detrás de un trapo.

!Ayúdame!
Prepárame un café mientras reviso las mayúsculas.
Debe estar por aquí,
no pudo extraviarse de la nada,
si se compara  mi corazón con el resto 
de la maquinaria goza de mayor vehemencia.
¡No pudo sorprenderle!
Estamos aquí sentados con un mapa en la cabeza
esperando al hijo pródigo, hijo mío, vente vente,
¡No te quedes!

Es iluso pensar que será un poema ilustre,
el mundo no le conoce,
no ha crecido  nadie puede tomarle de la mano.
Era un poema callado, quieto y  deshumanizado 
bien pudiera morir atropellado.

Dentro de este mar de cosas que se piensan
entre aquellos que venderían su alma al diablo por bajar de peso,
los tendederos juguetones de la cuadra,
los cantantes sin voz
y los artistas sin talento,
a quién puede interesar un poema,
un hijo afortunado o un prefijo.
Hubiese sido mejor no concebirle...



SI USTED

Si ve rodar usted por mi mejilla de antifaz 
una lágrima aparente teñida de lamento,
es usted la responsable.

Si retiro de su cuero erial el yugo
y la miel que traje del piélago profundo
no es tregua de paz sino desolación,
y un aviso subversivo de que sigas,
que me evoques y no dejes que me vaya.

Si ve usted que salto de la cama
hacia el vacío en un sueño que enciende y apaga
no es pesadilla, no es indigestión.

No estoy yo para eso,
es que soñé su cuerpo junto al mío 
y en una especie de parto apresurado
el pensamiento me abandona yéndose consigo.

No es preciso que me lea, pero es preciso que se quede.

Abra la puerta, el vitral 
o al menos agite con un beso el aire
que este calor maltrata.
Necesito del aire 
que hay entre su cuerpo y el mío.

Vuelva que en mi casa se extravían los libros,
porque tropiezo con mi sombra
de vez en diario y los ladridos del reloj
no hacen más que mencionarle.

Declame para mí poemas cortos
amables, sinceros y sangrantes.

Si nota usted que un día cualquiera
arrojo mis poemas sobre su deseo desnudo
y mi lenguaje se vuelve simple,
habré dejado de ser por usted,
quién más habla y escribe
para ser aquel que calla
en este invento emocional que es la pareja.

Me dispongo a recostar sobre sus restos mortales,
sobre sus ansias de ayer,
puedo imaginar su sentido literario
sus ganas de vivir.

Usted tiene en cada espacio
de su cuerpo un corazón y un sacrificio.
Yo tengo en los ojos gris y claroscuro
no se vaya, casi  termino.

Usted tiene a los problemas soluciones
yo tengo un problema conmigo,
soy por usted.

No acierto a ser Caín o Adán
o si usted en traje de Eva  
detrás de una estatua se esconde,
oro y mármol para mirarnos a los ojos.

Le felicito a usted por tener usted
un fiel adulador, o un nuevo problema, yo.




SALMODIA MATINAL 

Puedes enviarme un trozo de tu amor
y una rama de tu olor en un caja de zapatos,
un venado blanco de esos que posan
en las laderas de los campos asoleados.

Puedo desaparecer para que me  encuentres
en la sombra del árbol azul
aquél que deshoja en el traspatio.

Llévate a perder mi ansia
y las ganas de llorar, llévate el callejón oscuro,
llévalos perder como un animal animal salvaje.

Llévate a encontrar el eslabón que antaño se creyó perdido,
el hombre que devora al hombre.

Llévate a secar un suspiro sobre palmas datileras
a una isla ya desierta
para que se enciendan y apaguen por la noche
cual faro y yo te viste,
perdido en alta mar sobre barcaza
son apariencia de Bucéfalo.

Préstame la arena de tus manos
para ir a navegar sobre las noches fría,
sobre las aguas alevosas que me inundan,
espero que el paquete incluya toda tu esperanza
en el futuro, pues me servirá de remo.

Tienes en tu pecho la llave  que abre  puertas,
la llave de todos los caminos, lo sé pues la escondimos.
Abre para mí ese lugar del más allá.

Dame tu silbido de oriente
con el canto de la vida duradera,
de la vida feliz.
La ideas están solo en tu cabeza,
¿Podré vivir con eso?

Vuelve mujer sobre un pedazo de continente
remando sobre una placa tectónica 
que mi libro te precisa aquí.

Todo es así.
Despertar el insomnio diurno
que amordaza la boca y las rodillas,
cuchilla pertinaz  que envuelve los sentidos,
camisa de fuerza que asemeja el alma sin ponerla a descansar.

Yo me esfumo y aparezco en tu vida
sin lo que lo percibas,
tus gestos no me dicen lo contrario,
finalmente somos dos,
hombre  y mujer que se secan.
¡Por dios!
No logro en el tiempo descifrar tus bailes
ten paciencia en esto del amor soy comensal.

Prepárate a salir 
mientras veo por la ventana la canción alegre de las ocho
que nos llama,
a mi señal saldrás corriendo sin pesar la pena
que nos vino ayer,
vuelve pronto sana y salva
del ataque de los gatos que se llevan tu alma.

Si a tu regreso no me vieras,
no es que me haya ido ni pintes en tu rostro el dejo
de tristeza que me mata.
Estoy, pero en silencio.

Cociendo nuevas dudas en la estufa
tendido en la razón o en el segundo cuarto.

Es hora de bailar.
De cierto no me seas ajena,
casi dan las dos, a punto están los muebles en la sala,
arríen las velas,
!Todos a estribor!
  








VIVE

La vida hoy más que nunca resulta una cáfila  de hechos incontrolables, la política, la naturaleza, los hijos, la mente, la muerte…

No desmayes, no te precipites,
 vive y haz lo que te toca hacer con alegría,
con una sonrisa en la boca, derrama brillo en tus ojos
y busca las cosas que te hacen sentir bien.

Cuando sientas el mundo como una losa de concreto
que cae sobre tus hombros,
busca dentro de ti y escúchate, se feliz.

Canta una canción, escribe un poema de amor,
 deja a los demás la fatal encomienda de hacer al hombre infeliz,
ocúpate de ti.

En esta sociedad tan cara regala una sonrisa que ilumine un ser humano,
nada  te cuesta,
es el tesoro inalcanzable del avaro.

No busques portento ni riqueza
 que todo lo que vale se encuentra dentro de ti  y  los tuyos,
sin ellos no somos, atesóralo, protégele con tu vida,
 que no se aleje de tu alma la llama de la esperanza.

¡Vive feliz y veras al final de tu existencia que has vivido bien, que has vivido!

Da tu mejor deseo a aquel que te hiere
 y deja a la justicia aquello que sobre el habrá de venir,
 no juzgues, no arrebates,
y si mientes con toda la falsa convicción que hay en el prejuicio,
 enmienda tu camino, no te justifiques.

Sueña con un mundo mejor y participa de ello,
 pero sueña, que el mundo es de aquellos
 a los que llamaron herejes y locos.


Si al final del camino descubres que has obrado bien,
 que te amas,  que estas satisfecho contigo mismo,
¡albricias¡ has vivido bien, has vivido.

Este es un pensamiento simple,
 fiel, universal y verdadero, llévalo contigo siempre,
si tienes fe no necesitas suerte ni amuletos.
Guárdalo en tu mente, si al final de tu existencia ha quedado intacto,
 será que lo has vivido, y que en grado mayor o menor, has sido feliz.




















Debe hallarse, en algún lugar del universo, voluntaria o involuntariamente, la acción que desencadena el mañana...

domingo, 17 de julio de 2011

sábado, 16 de julio de 2011

UNA HERMOSA CANCIÓN ESDRUJULA= YO SIGO AQUÍ

Yo sigo aquí
tratando de vivir en este espacio cúbico
entre la tele, el compact y el frigorífico
sacarte de mi vida fue realmente estúpido
como si el corazón fuera un tubo dentrífico.

Yo sigo aquí
no creo que haya algún complejo vitamínico
me siento como un explorador sin brújula
perdido entre tus recuerdos y entre tanta esdrújula.

Sintiéndome gris
amándote aún
pensando en ti
otra noche azul,
mientras en el techo
se aman los gatos
yo sigo aquí
yo sigo aquí.

UNA HERMOSA CANCIÓN ESDRUJULA

lunes, 11 de julio de 2011

SHINE

PORTENTUM

Selvática cascada de humedad
que emana de tus hombros bordados a mano,
detrás de la pared, una sonrisa de crisol aparece vacilante
y el resplandor del cielo se envejece si lo miras.

Desde que no estás las letras que había en mi vasija se agotaron,
te quiero de aquí hasta donde estés,
tan lejos.

Envío para ti un beso envuelto
en el más profundo de mis sueños,
con el viento desacelerado de esta noche silenciosa.

Dicen los escépticos que nadie regresa de la muerte,
que no hay nada después, no lo sé.

Hay quienes se aferran a la vida a fuerza de repetición,
tres veces al día.
Hay quienes como yo, sin ti, viven de rutina;
muriendo todos los días.
Hay quienes ven venir el tiempo
como un yunque pesado sobre sus espaldas,
y no quisieran que llegara sin haber logrado nada.

Y entonces todos quieren multiplicarse
y entenderse y amar y decir y no morirse,
no todavía.

Prosa, verso, ironías de la vida.

Escribir, cómo escribir sin vivir nada,
vejación absoluta, sólida y salada.

Mácula prolongada de la cara de la esencia humana.

Siniestra actitud de descomponer
la realidad en gajos a modo de naranja.
Entonces cualquiera haría de la vida un cuento de idilio,
y todos son el mejor y todos han vivido demasiado.

Nadie escucha,
poco vive el que no quiere morir nada.
Chillazon de las arterias, sublime palangana, nada, nada.

HE VUELTO A ESCRIBIR

He vuelto a escribir, no se si lo repito
con la alegría momentánea de aquel
que ha vencido de tajo al silencio
y de repente, sin más, habla.

No se si será tu recuerdo
cada vez más eterno, si será Verne,
Machado o será que eh visto entre copas venir
tu abrazo de invierno con sabor amargo.

Escribir es una puerta al mundo
(Claroscuro tal vez, no se sabe),
a un mundo imaginario donde
puedes ser feliz, que más da.

Que más da si es cierto como dicen
que no se logra huir del pasado.

Despierto o no, con un mundo sonoro,
lleva siempre un sorbo de rocío matinal
para cuando estés triste, una canción de amor
por si persiste la necesidad de una fogata.

Llevo, desde el día que la conocí, como esclavo,
lápiz y papel para tener a todas horas del día
una sala de estar. Por si me cansara de esperar las letras
más sublimes que de mi broten, universo anverso
del destino.
Son las dos, he vuelto a escribir.

GUAJIRO

Soy aquel que en un ejercicio de honestidad se dispone a amarte. He decidido-con conocimiento de causa- atravesar los bosques espesos de tierras que desconozco, de lugares inhóspitos, sin ojos humanos ni palabras.

He seguido un sueño que días atrás me lastimaba, te he seguido sobre la niebla de los campos, casi invisible, en la soledad imperiosa de los mares.

A ratos sobrio, a ratos hambriento, contemplo en la orilla el horizonte, esperando avistar la vela portentosa de tu barca, amo a quien dijo estar enamorada.

Eres un viajero errante que persigo sin saber a ciencia cierta si te encuentro o si me alcanzas, cada vez más y más alejada de mis pasos, a muchas leguas de aquí.

Espero en la soledad de mis adentros un murmullo de tus labios y aunque al grito alevoso del destino soy ajeno, comprometo mis sentidos al visaje de tu rostro, soy todo ojos, todo oídos.

Anoto dos o tres ideas sobre mi asombro, de esa habilidad tuya de perderte sin espacio. Tal vez nunca te encuentre, son tan largos los caminos, tan agudos tus instintos animales.

VENGO SURGIENDO DE INTENTOS

Vengo surgiendo de intentos,
de intentos que se inventan
e inventos que se apagan.

Que nunca se apaguen las luces
que a lo lejos reflejan la ciudad,
que nunca se apague la ultima imagen
Incómoda de los amores que se van,
que perezca en la mente su imagen
aunque aquellos no regresaran jamás.

Mueren sin batalla ni blasones
los amaneceres,
No hay crepúsculos en los altares,
mueren las flores y persiste el llanto
en una y todas las tardes y nadie escribe
sino cosas de muerte,
ya no te encuentro ciudad en todas las calles.

Escucho la música de las hojas
de las hojas secas en el viento
que al final con un poco de muerte
corren por la acera salerosas.

Ignoro la música de los suspiros
y los bostezos de los somnolientos.
anteponiendo la sonoridad
de mi poesía,
de mi poesía de voluntad inconclusa.

Dulce eternidad, sabor del frío
que también coagula las enfermedades.
Soy intentos en intervalos de tiempo,
un invento que celebran a fuerza de tantos intentos,
me desconozco en los instintos y la fuerza de la vida.

Vengo surgiendo de intentos
de naturaleza acuática,
vengo surgiendo de suertes
de varias estructuras cuánticas.

Solo me sueño a mí
sin que me sueñe por las noches
y es largo el caminar despierto
pero no se avanza sin soñar,
como las largas olas del mar
que rompen contra el viento
en un remolinar incierto
de leyes y aspavientos,
son las letras un trozo nada más
de los que saben iracundos.

Lo se lo supe y lo sabré,
lo supe cuando vi las lunas fenecer
en los ojos de aquel hombre que parado
frente a ellas solo pudo contemplar.


Un poco de paz no nos estará de más,
la paz anhelada que se esconde a pasos de colinas,
por los montes las estepas,
función de matiné del hombre que respira.

Vengo surgiendo de errores,
de un amanecer sangrante,
de conchas y corales,
de ratos y calderas en la carretera,
duro el horizonte.

Vengo surgiendo de imágenes frescas
que rondan mis ayeres,
Vengo surgiendo de saltos,
de puertas que cierran,
de gritos que abren si te acercas.

Vengo surgiendo de un acto sin estilo,
del grafiti en las banquetas,
la risa de los niños chamagosos,
Vengo surgiendo de aquí y de allá,
soy nómada por herencia,
mácula por el destino.


Vengo surgiendo de letras y procesos,
de mis vagas ideas, al amparo del destierro
De mis reflejos torpes, de helechos y macetas,
Vengo surgiendo de mis ojos nobles que dibujan muecas.

DEL MAR...

Llega por la noche un golpe de mar con olas de fuego,
La ola de fuego es el rostro aledaño, el adentro oscuro
Y traicionero y alevoso de su convulsión

Hay en el mar un golpe traicionero que no existía en
Otras latitudes, no lo atestiguan las cartas y los pergaminos,
Engañados los piratas.

Más que para viajar me sirve el mar para elevarme,
Para navegar y retirarme de otros mundos diminutos,
Paciente y tolerante como nunca he sido.

Sembrado a la orilla, con las venas abiertas y los brazos extendidos
Construyo poemas también en los cuartos de un hotel barato,
Poema de portarretrato, poema de buró.

Valiosos confines me dejó el pasado en vuelto en el pacífico,
Deseoso de la gravedad, magro y justiciero,
¡Lo juro, no es horizontal!
Espuma en el espejo, ventana quemada en el palmar,
Reducto de la luna, cruza la pierna, que quiero navegar.

domingo, 10 de julio de 2011

FLOR DE HUIRAMBA

Quiero descansar y saber a donde ha ido, a donde la llevaron mis andanzas, ella supo de mi amor al pasado, mi aversión al futuro y el desatino de todos mis presentes.

Flor de Huiramba, a la luz de la luna tus ojos brillaban como los del siervo.
Al compás de la música el olor de tu cabello disipo las dudas y aplazó las noches.

¡Ella supo que algún día escribiría estas letras¡

A donde estés el pensamiento se empeña en responderte.
Si pudiese guardaría en un baúl de los recuerdos aquella caminata, eres árboles, tierra húmeda, musgo y utopía.

Eres como la senda andada vista desde atrás, que siempre duele, que siempre guía…
¡Maldita soledad la de esta noche, me ha hecho escribir¡
Yo fui entre sus ropas un hombrecillo diminuto que recorrió la palma de su mano.

Ella fue para mí como la gota tibia de rocío que amanece entre los campos.

Fuimos el uno para el otro una tarde de plaza.
¿Cómo nombrar aquello que sentimos?, ¿Cómo nombrarte?
Lejana y triste flor de Huiramba…
Entre ella y yo no hubo preguntas ni respuestas, no hubo días, no hubo desaliento.

Desconozco tus razones tanto como tu apellido,

Rozagante y ajena flor de Huiramba.

Ella aparece sin aviso porque en mi corazón mueve sangre y arde en mi cuerpo.

La veo venir y pasar, a lo lejos retrocede y mira altivamente, sonríe con esa sonrisa que deshace los portentos, para emprender después la huida entre la lluvia de tejados.

Práctica, fugaz e incompresible penumbra de Huiramba.

FLASHBACKS EN MEDIO DE LA NOCHE TRISTE

La medida ocasional
De curvatura femenina,
La medida de una sociedad
Que se despierta en muros,
La ingenuidad de una persona
Afrodisíaca que sujeta la etiqueta.

En medio de ellos, hombre, mujer,
Abuelo, niño, pueblo y arrebato, tú y yo.

De todos los malos momentos
Me conjuro, autor intelectual
De todos los disturbios me declaro.

De ser cadena revolucionaria
Nunca me arrepiento, peleamos
Aun la revolución interminable
A sol y sangre por las calles.

Peleamos en el hambre sin sol ni calendario,
No hay nada más mortal
Que los descansos absolutos,
Que el descanso inmerecido,
Del descanso sin luchar batallas,
De batalla que no libra los disparos,
Luz de ciudadela de los barrios
Pobres, tan tibios y tan finos tus colores.

Salón México, can-can
y Maria Eugenia de todos los sabores.

Humo que sale del antro, del cigarro
Y los cuetazos del asalto.

Ciudad sin nada que soñar,
Te sueño en campos de hortaliza derramada,
En fardos de sueños de alegría,
Sin manos guerreras, ¡Qué melancolía!,
Ciudad de piedra que te enlodas
Cuando aquellos que se dicen héroes
Te posan en su pecho como banda.

Espejo tricolor, bifronte, sombra y delantal
Que muere en el camastro de la nada.

MARENSUS XV

Justo antes de enmendar camino y que todo aquello que en mi alma llevaba construido redujera en polvo friso una luz en mis instintos haciéndome escribir:

I
Luz antigua que envenena
Los caminos de tierra y
Arena, cáliz de vidrio, huye
De mí que puedo llevarte
En mi maleta.

II
Que símbolo mágico tienes
Grabado en la cabeza, mujer de mente
Exegeta que hundes tu mirada en
Los poderes sobrenaturales de
Mi almohada sin mutar siquiera.

III
Sorna, de mí y de la injusticia
Que retorna bermeja como
Crítica de mi optimismo a cuestas.

IV
Ruido, ruido incestuoso
Que reseca las paredes y
Las puertas sin descanso,
No hay descanso ni pregunta
Si te acercas.

V
Mal de alma y cuerpo y
De odio que penetra en seco
sobre la buena voluntad como
espada sin balanza.

VI
Decurso, descenso de estelas
Y tregua sobre la guerra viral
Que asecha al hombre, vaticinio
de la muerte, pasmosa, voraz y
simétrica con los que menos tienen.

VII
Retrato, de mí y de mi padre omniausente,
Lejano a mi, lejano de calma y de aliento,
Solo en sangre, y la sangre llama
y se derrama en más sangre sin efecto sano
Ni palabras, rúbrica de mí, olla tallada
De manos y tizne, olvidada.

VIII
Hombre de tierra y arbusto
Que soy, que intento ser
En las tardes de tierra húmeda
Y, sin duda, sujeto con cierta humildad
La llave de mi selva de cristal que
Guardo en una caja de concreto
Posada sobre mis espaldas.

IX
Busco la espada en la piedra
Y la reminiscencia feliz que
Encaje en el pergeño de mis
años inmediatos devastada.

X
Una sonrisa singular,
De paisajes fríos y agua de hielo
De la vida subversiva
Que es sobrevivir, fibra colorida
Que hay en el cabello de mujer.

XI
Fibra colorida de cabello negro
De mujer y de ese ser,
Pequeño saltimbanqui que amanecerá
En un día de otoño
Dormido entre nosotros dos
Tejiendo la distanciaz<.>

XII
Sombra ocre, hace mas frío
A la luz, y tiembla a la sombra,
Luna brava que acelera los latidos

XIII
Un poeta ajeno a lo real y lo desconocido,
oculto del sol y la mengua de la nada,
voz callada en el tórrido zumbido,
profeta de arrabal y de abolengo,
eco de cuevas,
sólido y despavorido.




XIV
Ella esta a brazos de mí,
Yo a kilómetros de ella,
No tiene entre sus venas la mínima pasión
Para decir adiós,
Veo en su partida el sortilegio
De lo que será,
¡Cuanto hay en mí de amor y de fracaso!


XV
Doy gracias por tus brazos,
Eternos y mancomunados,
Soy secuela exacta de todos tus impulsos,
de las historias de amor que
se saben largas y punzantes,
semejante sufrimiento el mío,
¡el amor es mezcolanza!
Siempre Victima de dos.

ESDRUJULARIO

Estùpida, pérfida, fúlgida y álgida suerte que el cielo entre abrió.

Caricia profana, mediática y falsa que en todos los días mi sueño extrañó.

Mesiánica, cándida, estética y plácida
La noche estampada se puede encender,
Molesta mi vida de andares y playas,
Traslúcida y clara su esencia se ve.

Magnánima y sólida se alza la ciencia.

Pública forma de amar, crónica de la muerte, pálida vida, lógica aparente.
Sùmbame oído directriz, déjame oírte,
Trágame escombro que mis manos no te entienden.

Sálvanos vida de nunca perderte,
Túpenos muégano, descíframe libro,
Búscame amigo, grítame fuerte.

Lento vivir, árbol adentro, mina en mis vasijas tus minutos verdes, desliza sobre mi cabeza tus esdrujularios.

EROSION DEL ALMA

La hoja frente a mi aparece como un mar sin barco a la vista,
como una gran extensión de tierra fértil
en donde mi mano exhausta y mi corazón sonámbulo
han de sembrarse.

He intentado escribir hace ya muchas noches,
tratando de encontrar respuesta a los ecos del ayer
que se esconden en el arco de la infancia,
vienen queriendo decir lo que antes oí,
no los dejes llegar.


No dejes, mujer, entrar de nuevo el pesimismo
por los huecos de la aldaba que no son dulces,
que no son tiernos.

Escribo como si me faltara el aire,
como si de pronto las palabras,
los verbos y los adjetivos me dieran la espalda,
si eso ocurre fenece una parte de mi,
vida miserable,
sino hablo ¿como vivir?

Mi cuerpo es una casa de paredes desgastadas y cortinas viejas, nada hay en orden, ni piedra sobre piedra, todo esta en los años pasados.

Soy poeta noctámbulo que busca la forma y la belleza exacta,
que busca ser feliz, difícil tarea esta de escribir y sonreír,
soy como un animal salvaje que lucha,
que se esconde allá afuera.
No te acerques que aun sigo buscándome,
no tomes el amor como un pañuelo,
no acerques a mi boca tu aliento insaciable,
ni tus manos tibias, ni tus ojos fríos, ni tu cuerpo magro, que puedo sincerarme.

Busco tu rostro en el diario acontecer,
lo busco en la nostalgia,
en los lugares, en las fuentes lejanas de todos los parques.

Hermoso el canto de sirenas que me arrulla,
hay veces que uno quiere ser sordo y ciego del alma.

Cuando las letras y las semillas germinen
estará mi corazón lejos y mi memoria llena de otras poesías,
te entrego sin vano afán un trozo recién cortado de estrella
y aquel poema que siempre tuve en mente,
desespera, vuelve a mí cordura, donde estás lenguaje de la danza corporal, vuelve a mí, árida tristeza, mi hoja esta sembrada.

DOSEL DELIRA

Los deseos viajeros de mi corazón se apean en la rivera de tu pecho, van de aquí para allá errabundos por el dolor añejo de los días pasados.
Las penas de mi alma se definen y duelen como un trozo de carne putrefacto, qué lento se consume entre los jugos del estómago.

No son tumulto mis encuentros, ni son vanas mis hazañas, sigo viendo por las noches tu fantasma, si tus pasos con mi espasmo se tropiezan no lo digas.

Busca en tu sentido ufano de memoria las caricias de un pasado lejano de nosotros dos, una nota, una canción, un restante del salario, las telas, las cocinas y los arbustos mojados de noche que yacen acuáticos frente a la casa en busca de mi llanto.

Fue tu corazón para mí como un bote que atraviesa el horizonte inalcanzable, como el ferrocarril que con la primera luz del alba secuestra los paisajes siniestros, sin ternura, sobrios y sin mácula.

No destroza mi ánimo el negro asesino de tus ojos, ni tus súbditos de rostro funerario, me destroza en tus ojos la paz al derruir mi puerto.

DOMINICAL

Veo llegar la ilusión ingenua del domingo
como el primer amor,
me aproximo a la puerta de tu casa
y a repaso mentalmente mi
discurso de efecto casi quirúrgico
dispuesto solo para ti.

Tres lunas y un cuarto menguado escribí
poemas que te describen sin quererlo
con un puñado de letras, mi corazón
te repite obstinadamente, y te has depositado
en un cuaderno a márgenes discretos
que solo tú mereces, florido como tú.

Las lunas me platican asuntos de amor
y otras noches observan la sombra torpe
de mis actos entrecortados, impresos en la pared
por la luz que entra sin reserva entre el polvo de la calle.

Yo le escribo tantas cosas…
casi sin pensar, pero nunca sin sentir,
ella me ve, no se si con ojos de amor,
o solo juzga mi asombro ya tan evidente.

La reconozco de pies a cabeza,
De izquierda a derecha
¡Por todos hemisferios era bella!
¿Dónde estaba mi hálito carnal?

A donde estaba que no advertí su presencia
y su silueta consagrada desplazarse
ante mis ojos como un caballo diminuto de mar.

¿Dónde oculto su belleza sobrenatural?
Ven, tribu que habita mi desden, incansable
al ritual.

Cante alegre el cenzonltle, el búho y la guitarra,
canten al oficio del poeta y la manía inesperada
de ausentarse, canten a esta musa hospitalaria que
a través de las edades ha venido para enamorarle
a dejarle ciego, sabor dulce amargo de sus besos.

KARENIZA

Dicen que los poemas se construyen
Con el tiempo, otros dicen que
Brotan de la nada, como una especie de big- bang.

Yo la pienso por las noches
Y acaricio una hoja de recuerdo
Que guardo bajo la almohada antes de dormir.

La imagen inerme de su faz
Es fortaleza a mis arrestos, me estruja.
Relámpago a la colina más alta del mundo,
Larga tempestad.

Ella es el origen de mis vuelcos,
De mi ansia y no dormir,
Soy el que recoge sueños, muecas.
El hombre que hace de un atisbo
De sonrisa un arco iris, el que transforma
La unión corporal en vasto frenesí
Bajo una noche de estrellas.

Luz de luna, sol de todos los días,
Yo respecto a ti, al igual que al sol
No debiera amenazarte pero amo tu calor.

Sirva este poema enamorado
Para decir sin decir lo que a mi boca da pudor,
Que mi amor irreverente en colosal arrojo
Puede ante tu piel abalanzarse.

Llevo tu amor atravesado en mis sentidos
Como un tumor canceroso que hace hambre,
No conocí amor tan azaroso,
Será que el sortilegio a mi alma no concierne.

La quiero con el claro de la luna,
se ha metido en mis labios,
No seré yo quien ahogue, cual anima nocturna
La fuente del deseo, corazón de los serenos.

El aire del norte se escabulle en tus cabellos
¡Que lindas tus mejillas de arrebol!
Será que a las fuerzas naturales son ajenos
Será que no seré la luz que tu pupila reflejó

La he visto caminar descalza entre luces,
De noche, bailando la danza de las aves,
La modernidad no escapa a su derroche,
Te deshace, nos hace caer de la mano de
Un gigante a la desgracia de no verte.

No mires así a los hombres, dulce Karen iza,
No alimentes con miradas su arrogancia,
Quieta, ve despacio entre las calles,
Abre los ojos del alma, lo más hermoso del amor
Es aquello que nunca ocurre, que nunca acaba.

DIALOGO DE HOMBRE A PROPOSITO DE MUJER Y DOS O TRES ALIANZAS.

Me aterra la ausencia de
Amor y la música
Que nace de un pozo
de aguas tibias
Para escucharse después de terminado el día.

No es música, es sonido
Largo y estridente de lo que se fue.

Recuerdo de aquel poema
Que escribí sobre los rostros
De amuleto que sosiegan a las masas.

La luz esta en la calle.
La navidad se esconde
En los corsarios de la noche
Que siempre están desesperados,
Separación angular.

Muestra indisoluble de la curva
Femenina que nos enfrenta
Y nos hace pequeños,
Tan apenas vivos los humanos,
Tan a ciertas muertos los mendrugos.
Desde ayer hace en tu puerta
Tanto frío, tanta hambre,
Tanto sueño.




Soy extraño en un país de mentirillas,
De dicen, de ciencia, ficción.
Un país donde los hombres
Andan a caballo y los caballos
Ya no andan.

Donde el hombre mira
Las estrellas y las estrellas
Ya no brillan.

Un país donde los hombres
Caminan a la orilla de los ríos
Y el agua ya no corre ya no juega,

Agua lenta
sin el azul de antes,
agua que se fue en el tiempo.
Alicia en el país de las nada brillas.

Todo corre
A un ritmo exacto, las noticias,
Los amores y los marcapasos.
Todo es duda, todo es,
Vi señales a mi paso;
El canto triste del silencio,
Una flor que pereció en mi huerto
(es mi corazón mi huerto),
No hay amor sin libertad,
No es falta de amor es tiempo,
Tiempo que arrastra entre corrientes
El deseo cobarde,
Molienda general a la que nadie pertenece.

ELLA Y YO

Ella y yo caminamos tomados de la mano
Por aceras nunca transitables,
Talladas de amores iguales al nuestro.
Nos ha marcado el destino.
Ella y yo nos habitamos el uno en el otro.

Somos ella y yo, piezas del mismo paraíso perdido,
Lo siento en nuestras manos.

Qué reflejo de amor habrá en el camino
Si a un paso de la esquina
Le hurtamos un segundo al tiempo para amarnos.

Si al pasar el tiempo ella y yo
Nos olvidamos, podríamos encontrar amor
En el café que del atardecer nos vio reír
Posando en nuestros brazos.
Ella y yo nos encontramos día a día, palmo a palmo.

Es una vida duradera
esta de sentirnos conectados,
cada vez que ella me mira y yo sigo
en la avenida sus besos esperando.


Ella yo somos dos niños asustados
Que se estrechan al cruzar la calle,
Somos ella y yo tomados de la mano
Sin miedo a vernos delatados.

Ella de cabello rojo y labios apretados
Yo de saco roto y mil promesas
Rotas bajo el brazo, pero nos amamos.
Somos dos enamorados.