SOLILOQUIUM
En este ligar el canto de los grillos hace más gruesos los hilos de la soledad.
Cada noche me recuerda el nombre y el cuerpo
que antes vio mi ansia fusilada.
Los borrachos sin más talento que los grillos, cantan.
¿A dónde ha ido el impulso de escribir?
Escribo para vivir, para sobrevivir.
En esta noche de estrellas escribiré lo que sea, escribiré lo que soy.
Triunfa mi espíritu esta noche sobre los ruidos
y la enemistad del hombre.
Hace frío, lo que ven mis ojos es fotografía de lo que habita afuera,
Uno de los tantos ojos y oídos que conserva mi cerebro
Proporciona paz a lo que escucho, paz, demasiada paz, poca luz, ansiedad.
A dónde fue tu cuerpo que tanta falta me hace entre la risa de la gente.
¿A dónde está la gente que confiaba en mí?
Escribe mi diestra mientras la otra quita la mordaza de mi aliento, ya no escribe.
¡Emerge corazón y angina de mi espasmo!
¡Grita otro de mí para escucharte!
¿Acaso estás aquí?
Habré de dormir para escucharme,
Las gentes afuera maldicen, juegan a quererse,
Cerraré los ojos y me ordenaré dormir,
Tal vez pronto amanece.
Diestra y ambidiestra buenas noches,
Descanse en paz, otro de mí…
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