miércoles, 27 de julio de 2011

TIEMPO AMOROSO

Veo tu rostro en las estrellas, estrellas que el canto alegórico del grillo disemina en
reflejos de tiempo para recordarte.

Fuiste remembranza incierta de esa parte aventurada de mi que escribe en
desenfreno, cascabel de voz trémula que explota en mi garganta
tras los pasos gigantescos de tu huida.

Aquel que desconozco  en mí ha mencionado en el canto de las aves 
que la felicidad entrará hasta mis sábanas con el rocío de la mañana, mis pulmones
cual náufragos la abrazarán  para respirar el aire frío de sus estepas.

Si envuelvo para ti en un beso fallido todas las palabras y los versos
de las humanidad, resonaría tu voz pronunciando frases insólitas y mi ánimo,
tal como mi orgullo se vería atropellado, pasarás sobre ellos sin mirar siquiera.

Y me dirás te quiero con aire de buenos días, y me darás un beso con sabor a buena noche,
y me dirás te esperaré siempre con aire de hasta mañana, no es fácil como verás, quererte.

Mi amor, sin más insignia que un trozo de papel hecho jirones, agitado por el trueno
navega sigiloso por las aguas instantáneas de tu olvido,
puedo verte entre las olas,
sobre las claras arenas de tu isla.
Espero una señal de tu imagen  ribereña  para nadar hacia ti sin recibir nada a cambio,
desde hoy y para siempre.
  

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